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ELABORACIÓN

D. Mariano Peláez se ha encargado de transmitir a sus hijos una filosofía de pura dedicación, respetando siempre la tradición; una fusión de arte y enología.

“El vino se hace en el viñedo, no en la Bodega”

Finca La Moreira presenta un microclima característico del Condado do Tea, subzona de las Rías Baixas que ayuda a conseguir unos resultados óptimos para el cultivo de la uva. Un clima atlántico de suaves temperaturas, abundantes lluvias y niveles de humedad motivando que la plantación de la vid sea en invierno, cuando descansa la tierra.

Además, cabe destacar la importancia del “terroir” donde se alza Finca La Moreira, cuya composición de su suelo es granítico arenosa y su peculiar orografía; marcada por las laderas del río Miño, ayudan a atenuar las heladas. Su situación en medio del valle que lo preserva de fuertes vientos y su sistema de drenaje hacia las laderas, hacen que las tierras de Bodegas Marqués de Vizhoja sean de una calidad excepcional para el cultivo de sus vides.

El proceso de la vendimia se realiza generalmente a principios de septiembre, cuando se obtiene el grado de maduración deseado.

La vendimia que se realiza en Bodegas Marqués de Vizhoja es manual; técnica tradicional y considerada como el sistema más indicado para producir un vino de alta calidad.

Son los vendimiadores los que seleccionan las mejores uvas, las cortan y posteriormente depositan los racimos en cajas de 16 kilos que se cargan en remolques para su traslado a bodega. Entre el cortado del racimo y el inicio de su procesado en bodega no discurre más de una hora y media, con el objetivo de preservar el máximo frescor de la uva.

Una vez recolectados los racimos, se inicia el despalillado; en el que se separan las uvas del raspón. Tras este proceso, un 60% de las uvas pasan a un serpentín, que se encarga de adecuar su temperatura enfriándolas lentamente a 8º y transportándolas a un macerador. El 40% restante es pasado directamente a una prensa neumática.

Finalizada la maceración, el mosto resultante es trasladado de las prensas a las cubas de fermentación de acero inoxidable, donde mediante un sistema de flotación de gelatinas, se clarifica y fermenta en limpio.

Después de la fermentación, se afinan y estabilizan los vinos para proceder al embotellado; tras el cual, las cajas, ya listas para distribuir, son almacenadas en un espacio especialmente habilitado en el que durante un período de tiempo de al menos 2 semanas se deja reposar el vino ya procesado, permitiendo que recupere toda las propiedades de las que constaba antes del embotellado.

Concluido este proceso los vinos de Bodegas Marqués de Vizhoja comienzan a distribuirse por todo el mundo, siendo posible pedir un Marqués de Vizhoja en más de 15 países.

 

Bio Javier Peláez